Diablo 4: todo lo que debes saber

Santuario necesitará héroes tarde o temprano. Repasamos toda la información sobre este esperado videojuego.

Durante los días 2 y 3 de noviembre, hubo un acontecimiento que sacudió al mundo entero de forma seca y rápida. No, no fue una perturbación en la Fuerza. Fue la Blizzcon 2018, el evento anual que celebra Blizzard para revelar al mundo todas las novedades que está preparando entre bambalinas; fue la edición que enfadó a todos los seguidores de la compañía a niveles nunca antes vistos en toda su historia.

Diablo 4: todo lo que debes saber

Había mucha expectación ante esta celebración, y es que todos los rumores apuntaban al anuncio de un más que esperado y deseado Diablo 4. La franquicia más famosa de la compañía estadounidense, con permiso de Warcraft y World of Warcraft, está preparando varios proyecto ahora mismo, y fue uno de ellos el que se reveló el 2 de noviembre de 2018. Sin embargo, no fue esa cuarta entrega que los jugadores esperaban.

Diablo Immortal aparecía por pantalla. Un juego para móviles que no cuajó entre los espectadores que pensaban que verían un número cuatro acompañado de un anuncio para consolas y PC. Tendrán la ocasión de volver a Santuario pronto, de hecho, siguiendo los acontecimientos del segundo juego; pero será todo a través de sus smartphones, con una entrega de menor calibre.

Eso hizo que el enfado se desatara entre la comunidad mientras la misma pregunta resonaba una y otra vez dentro y fuera de las redes. ¿Dónde está Diablo 4?, ¿de qué tratará?, ¿cuándo saldrá a la venta y en qué plataformas lo hará? Aunque no hay información oficial todavía al respecto, sí podemos traer un interesante recopilatorio con todos los detalles posible sobre esta ansiada entrega. Algo con lo que ir preparando el cuerpo hasta que Blizzard se anime a hacer por fin ese anuncio que, por razones desconocidas, decidió cancelar a última hora.

¿Cuándo y en qué consolas saldrá a la venta?

El año para que Diablo 4 vea la luz es todavía una incógnita. El proyecto está en pleno desarrollo, tal y como ha confirmado la compañía en más de una ocasión; sin embargo, todavía no se encuentra en un estado acorde para ser mostrado en un evento público ni mucho menos. En Blizzard siguen trabajando duramente para dar forma a la idea que tienen para este juego, para que esté a la altura de la espera que está suponiendo para todos los seguidores de la IP.

Nos encontramos, además, en un momento bastante importante para la industria. La nueva generación ya empieza a asomar las orejas en el horizonte, con un estreno que se augura para finales de 2019 o de 2020. Por otra parte, ahora la empresa ha estrechado lazos con un socio hasta ahora desconocido para ella, Nintendo, que hace poco lanzó su videoconsola Switch y a la que ha llegado también la edición completa de Diablo 3.

Con esto, todo lo que queremos decir es que el panorama es extraño. Por un lado, la empresa puede abogar por un lanzamiento intergeneracional, que encajaría con la recta final de 2019 y llevaría su nuevo Diablo a las actuales PS4, Xbox One, Switch y las futuras PS5 y Xbox Scarlett, además del PC. Aunque, por otra parte, el escenario más lógico se iría algo más adelante en el tiempo.

La Blizzcon de 2019 encajaría como el momento clave para presentar Diablo IV en todo su esplendor y, además, asentar una fecha de lanzamiento en 2020. Así, con la generación ya entrada y una buena base de consolas en el mercado, sus ventas serían mucho más elevadas en caso de centrarse en las consolas next-gen.

¿Cómo se jugará a Diablo 4?

Si hay algo que define a Blizzard, es que es un animal de costumbres. La franquicia Diablo siempre se ha caracterizado por ser un juego de rol de perspectiva isométrica, colocando una cámara aérea con la que el jugador puede tener una visión mucho más amplia del escenario y controlar bien el movimiento tanto de personajes como de enemigos. Esa mecánica, que en PC hace que el ratón sea el principal método de control a base de clics y que en consolas el movimiento se haga directamente sobre el personaje como en cualquier otro juego, no va a cambiar.

Toda la información del lanzamiento del juego Diablo 4

Donde sí hay margen de maniobra es en el desarrollo de los personajes, las razas, el uso de hechizos y habilidades y otros tantos elementos. Ahora, que los mundos abiertos están evolucionando tanto y que Diablo, en cierto modo, siempre ha tenido ese toque de libertad a la hora de explorar, es de esperar que refuercen mucho más la sensación de que el jugador pueda escoger dónde ir. La división por actos o episodios, además, apunta a ser otro de los elementos que se conserven para empaquetar bien la historia.

La historia principal será la que lleve el hilo conductor de los acontecimientos, pero se dará más importancia a las misiones secundarias. Realizar otras tareas, como ayudar a aldeanos, acabar con determinados enemigos o incluso superar desafíos online que vayan apareciendo de forma periódica se plantean como las opciones más plausibles a la hora de construir la experiencia de juego. Por supuesto, recopilar todo el inventario posible a base de aniquilar enemigos o explorar mazmorras, estará tan presente como siempre. El “looteo” es parte de la esencia de la saga, y en Diablo 4 va a permanecer.

Construir los mejores equipos para hacer de tu guerrero el más destacado y poderoso será uno de los leit motivs de este nuevo videojuego. Aunque esta vez habrá un mayor hincapié en todo lo relacionado con el multijugador online. Jugar en solitario está bien, pero hacerlo con amigos suena mucho mejor, sobre todo cuando quedó claro tanto en Diablo 2 como en Diablo 3 de que hace la experiencia mucho más divertida y, en ocasiones, desafiante.

¿Qué novedades traerá Diablo 4?

Aquí hay mucho terreno peligroso, dado que las novedades son precisamente donde Blizzard tendrá que esforzarse para atraer no solo a los habituales de la franquicia, sino también a aquellos que no la han tocado nunca. Es de esperar que uno de los planteamiento principales, de cara a mejorar todo lo jugable, tenga que ver con la interacción online.

Los eventos temporales en línea, la aparición de mazmorras especiales con jefes secretos o más poderosos, han de ser una constante para mantener el interés de forma continua en Diablo 4. De hecho, alimentarlo cada cierto tiempo con actualizaciones gratuitas apunta a ser la estrategia a seguir de cara a mantenerlo con vida y prolongar su ciclo útil.

Por supuesto, veremos nuevas clases de personajes para experimentar con más mecánicas. Al conocido Bárbaro, el Paladín o incluso el Nigromante, entre otros, veremos otros nuevos fichajes con habilidades únicas que planteen sus propias mecánicas de juego y le den un plus de diversión a todo. Hay clases que no pueden faltar, como sucedió en la tercera entrega; pero también hay otras con la que la compañía debe probar para ofrecer algo fresco y más divertido.

Está por ver si vuelven a centrarse demasiado en la acción, como Diablo 3, o si por el contrario vuelven a un toque algo más rolero y profundo, como Diablo 2. Encontrar el equilibrio entre ambos puntos es complicado, pero hacerlo sería sinónimo de total éxito para esta saga y este nuevo lanzamiento. Si alguien puede hacerlo, sin duda esa es Blizzard.

Algo de lo que nadie duda, aunque es ya conocido por varios medios con fuentes internas, es que Diablo 4 contará con un nuevo motor gráfico que mostrará un apartado visual mucho más avanzado e impresionante. La idea del equipo creativo es contar con algo mucho más oscuro que el tercer juego, algo que recuerde sobre todo a esa segunda entrega que tanto caló entre los jugadores de PC. De ahí que aboguen por lo siniestro en lugar de lo vibrante, por lo oscuro en vez de lo luminoso.

Queda mucho tiempo por delante hasta que veamos algo nuevo sobre este videojuego, aunque es posible que, dados los problemas surgidos con Blizzard a raíz de la última Blizzcon, la firma se anime a revelar algo para calmar las aguas y amansar a la comunidad. No solo lo necesitan los jugadores, también sus inversores. Por el momento, será Diablo Immortal el que ocupe el vacío, aunque la crítica total de la audiencia parece empañar su planteamiento, uno con bastante más potencial del que parece.